{"id":6393,"date":"2019-01-18T11:14:49","date_gmt":"2019-01-18T10:14:49","guid":{"rendered":"http:\/\/bahai-canarias.es\/guias\/?p=6393"},"modified":"2020-09-20T12:25:07","modified_gmt":"2020-09-20T11:25:07","slug":"2019-01-18-cuj","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bahai-canarias.es\/guias\/2019-01-18-cuj\/","title":{"rendered":"2019 01 18 CUJ sobre la paz"},"content":{"rendered":"<p>18 de enero de 2019<\/p>\n<p>A los bah\u00e1\u2019\u00eds del mundo<\/p>\n<p>Muy queridos amigos:<\/p>\n<p>1. Medio siglo despu\u00e9s de que Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h convocara a los reyes y gobernantes para que se reconciliaran entre s\u00ed y les instara a que establecieran la paz en la tierra, las grandes potencias de esa \u00e9poca se vieron sumergidas en la guerra. Era el primer conflicto considerado como una \u00abguerra mundial\u00bb y se recuerda como una conflagraci\u00f3n de horrorosa gravedad; la magnitud y ferocidad sin precedentes del derramamiento de sangre la han grabado en la conciencia de todas las generaciones posteriores. Y, aun as\u00ed, de la ruina y el sufrimiento brotaron posibilidades de que un nuevo orden trajera estabilidad al mundo, concretamente en la Conferencia de Paz de Par\u00eds, que se inaugur\u00f3 hace hoy cien a\u00f1os. En los a\u00f1os que siguieron, a pesar de las repetidas crisis en las que se hundieron los asuntos internacionales, Shoghi Effendi pudo discernir \u00abel progreso, si bien espasm\u00f3dico, de las fuerzas que act\u00faan en armon\u00eda con el esp\u00edritu de la \u00e9poca\u00bb. Estas fuerzas han seguido impulsando a la humanidad hacia una era de paz; no meramente una paz que elimine los conflictos armados, sino un estado colectivo de existencia que manifieste unidad. Sin embargo, contin\u00faa siendo una larga traves\u00eda y avanza con altibajos. En este momento, consideramos oportuno reflexionar sobre el progreso realizado en ese recorrido, los actuales desaf\u00edos para la paz, y la contribuci\u00f3n que los bah\u00e1\u2019\u00eds est\u00e1n llamados a hacer para su consecuci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. En los \u00faltimos cien a\u00f1os se han dado por lo menos tres momentos hist\u00f3ricos en los que parec\u00eda que la raza humana estaba alcanzando una paz real y duradera, aunque siempre qued\u00e1ndose corta debido a flaquezas que no pudo superar. El primer momento, como resultado de la Conferencia de Par\u00eds, fue el establecimiento de la Liga de las Naciones, una organizaci\u00f3n concebida por sus fundadores para garantizar la paz en el plano internacional. Fue el medio por el que, por primera vez en la historia, el sistema de seguridad colectiva prescrito por Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h a los gobernantes del mundo fue \u00abseriamente considerado, discutido y probado\u00bb. Pero, en definitiva, el acuerdo de paz que puso fin a la guerra ten\u00eda fallas fatales y la Liga no pudo evitar una segunda Guerra Mundial, que los historiadores consideran el conflicto m\u00e1s mort\u00edfero de la historia de la humanidad. De la misma manera que el primer paso importante hacia la paz mundial vino a continuaci\u00f3n de un per\u00edodo de horrendos conflictos, lo mismo ocurri\u00f3 con el segundo, cuando no s\u00f3lo se form\u00f3 la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas a partir de las cenizas de la Liga, sino que se origin\u00f3 un sistema de instituciones econ\u00f3micas internacionales y se lograron avances hist\u00f3ricos en el terreno de los derechos humanos y del derecho internacional. De manera sucesiva, muchos territorios bajo dominio colonial se convirtieron en naciones independientes, y los acuerdos de cooperaci\u00f3n regional se consolidaron y ampliaron de manera notable. No obstante, los decenios de la posguerra tambi\u00e9n se caracterizaron por una atm\u00f3sfera de amenazante y a menudo abierta hostilidad entre los dos principales bloques de poder mundiales. Conocida com\u00fanmente como la Guerra Fr\u00eda, deriv\u00f3 en verdaderas guerras en algunas regiones del mundo y condujo a la humanidad peligrosamente cerca de un conflicto con utilizaci\u00f3n de armas nucleares. Su terminaci\u00f3n pac\u00edfica, hacia finales del siglo veinte, fue ocasi\u00f3n de alivio y dio lugar a llamamientos expl\u00edcitos a favor del establecimiento de un nuevo orden global. Este fue el tercer momento en que parec\u00eda que la paz universal estaba al alcance de la mano. Los esfuerzos por establecer nuevos sistemas de cooperaci\u00f3n internacional y fortalecer los ya existentes recibieron un gran impulso, al tiempo que las Naciones Unidas convocaron una serie de conferencias mundiales sobre temas de importancia para el futuro de la humanidad. Surgieron nuevas oportunidades de crear consenso, y el esp\u00edritu de colaboraci\u00f3n que estaba promoviendo el progreso se plasm\u00f3 igualmente en los mandatos otorgados a ciertas instituciones internacionales encargadas de administrar justicia. Este proceso intencionado y deliberativo culmin\u00f3 a principios de siglo en el Foro del Milenio, una reuni\u00f3n de representantes de m\u00e1s de mil organizaciones de la sociedad civil, procedentes de m\u00e1s de cien pa\u00edses, que fue seguida de la Cumbre del Milenio, un encuentro sin precedentes de l\u00edderes mundiales que llev\u00f3 al logro de un acuerdo sobre un conjunto de objetivos que representaban un anhelo com\u00fan de la humanidad. Denominados los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se convirtieron en puntos de confluencia para la acci\u00f3n colectiva a lo largo de los a\u00f1os siguientes. Estos diversos avances \u2015a pesar de sus muchas limitaciones e imperfecciones, y de los terribles conflictos que siguieron desencaden\u00e1ndose durante este tiempo\u2014 constituyen no obstante se\u00f1ales de un aumento generalizado, gradual pero inexorable, de la conciencia global de los pueblos de la tierra y de su atracci\u00f3n hacia la justicia universal, la solidaridad, la colaboraci\u00f3n, la compasi\u00f3n, y la igualdad.<\/p>\n<p>3. En los inicios del siglo presente comenzaron a cernerse nuevos desaf\u00edos. Con el tiempo, estos se intensificaron, dando paso a un repliegue de los prometedores avances con los que se hab\u00eda cerrado el siglo anterior. Hoy en d\u00eda, muchas de las tendencias dominantes en las sociedades de todo el mundo est\u00e1n separando a las personas, no acerc\u00e1ndolas. A pesar de que, en su forma m\u00e1s extrema, la pobreza global ha disminuido, los sistemas pol\u00edticos y econ\u00f3micos han permitido el enriquecimiento de peque\u00f1as camarillas con fortunas desorbitadas, condici\u00f3n que exacerba la inestabilidad b\u00e1sica en los asuntos mundiales. Las interacciones entre el ciudadano, las instituciones de gobierno y la sociedad en su conjunto son a menudo tensas, al tiempo que quienes defienden la primac\u00eda de unos u otros muestran cada vez m\u00e1s intransigencia en su forma de pensar. El fundamentalismo religioso est\u00e1 deformando el car\u00e1cter de las comunidades, e incluso de las naciones. Es comprensible que las deficiencias de tantas organizaciones e instituciones de la sociedad hayan llevado a una disminuci\u00f3n de la confianza p\u00fablica, pero esto ha sido explotado sistem\u00e1ticamente por intereses creados que intentan socavar la credibilidad de todas las fuentes de conocimiento. Algunos principios \u00e9ticos comunes que parec\u00edan estar en auge a principios de este siglo se han menoscabado, amenazando el consenso prevaleciente sobre el bien y el mal que, en \u00e1mbitos diversos, hab\u00eda logrado mantener a raya las tendencias m\u00e1s viles de la humanidad. Y la voluntad de emprender acciones colectivas a nivel internacional, que hace veinte a\u00f1os representaba una l\u00ednea firme de pensamiento entre los l\u00edderes mundiales, se ha visto amedrentada con el ataque de fuerzas resurgentes de racismo, nacionalismo y divisionismo.<\/p>\n<p>4. As\u00ed se reagrupan y ganan terreno las fuerzas de la desintegraci\u00f3n. Que as\u00ed sea. Ninguna fuerza humana puede detener la unificaci\u00f3n de la humanidad; las promesas hechas por los profetas de anta\u00f1o y por el propio Autor de la Causa de Dios son testimonio de esta verdad. Sin embargo, el camino que la humanidad tome para llegar a su destino puede ser tortuoso. El tumulto provocado por los pueblos enfrentados de la tierra amenaza con ahogar las voces de esas almas nobles de cada sociedad que piden el fin de los conflictos y las luchas. Mientras esa llamada sea desatendida, no hay raz\u00f3n para dudar que el estado actual de desorden y confusi\u00f3n del mundo empeore \u2014posiblemente con consecuencias catastr\u00f3ficas\u2014 hasta que una humanidad escarmentada estime oportuno dar otro paso significativo, esta vez quiz\u00e1s decisivo, hacia una paz duradera.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>5. La paz universal es el destino hacia el que la humanidad ha ido avanzando a lo largo de los siglos bajo la influencia de la Palabra de Dios, que el Creador ha impartido progresivamente a Su creaci\u00f3n. Shoghi Effendi describi\u00f3 el avance de la humanidad hacia una nueva etapa global de su vida colectiva en t\u00e9rminos de evoluci\u00f3n social, una \u00abevoluci\u00f3n que ha tenido sus primeros inicios en el nacimiento de la vida familiar, su posterior desarrollo en la consecuci\u00f3n de la solidaridad tribal, la cual condujo a su vez a la constituci\u00f3n de la ciudad-estado y despu\u00e9s se extendi\u00f3 para convertirse en la instituci\u00f3n de las naciones independientes y soberanas\u00bb. Ahora, con la llegada de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h, la raza humana se encuentra en el umbral de su madurez. La unidad del mundo es finalmente posible. La \u00fanica respuesta satisfactoria a las fuerzas desestabilizadoras que amenazan al mundo es un orden global que unifique a las naciones con el asentimiento de la humanidad.<\/p>\n<p>6. Sin embargo, aunque la unidad mundial sea posible \u2014m\u00e1s bien, inevitable\u2014 esta no puede lograrse, en \u00faltima instancia, sin la aceptaci\u00f3n incondicional de la unicidad de la humanidad, descrita por el Guardi\u00e1n como el \u00abeje en torno al cual giran todas las ense\u00f1anzas de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h\u00bb. \u00a1Con qu\u00e9 visi\u00f3n y elocuencia expuso las grandes implicaciones de este principio cardinal! En medio de la turbulencia de los asuntos mundiales, \u00e9l vio con toda claridad c\u00f3mo la realidad de que la humanidad es un solo pueblo debe ser el punto de partida de un nuevo orden. Todo el amplio abanico de relaciones entre las naciones \u2014y dentro de ellas mismas\u2014 debe volver a contemplarse bajo esta perspectiva.<\/p>\n<p>7. El logro de esta visi\u00f3n requerir\u00e1, tarde o temprano, una proeza hist\u00f3rica de habilidad pol\u00edtica por parte de los l\u00edderes del mundo. Lamentablemente, todav\u00eda escasea la voluntad de intentar esta proeza. La humanidad est\u00e1 atenazada por una crisis de identidad, mientras diversos pueblos y grupos se debaten para definirse a s\u00ed mismos, su lugar en el mundo y la manera en que deben actuar. Sin una visi\u00f3n de identidad compartida y de prop\u00f3sito com\u00fan, incurren en ideolog\u00edas contrapuestas y luchas de poder. Permutaciones aparentemente ilimitadas de \u00abnosotros\u00bb y \u00abellos\u00bb definen las identidades de grupo de manera cada vez m\u00e1s estrecha y en contraste unas con las otras. Con el tiempo, esta fragmentaci\u00f3n en grupos de inter\u00e9s divergentes ha debilitado la cohesi\u00f3n de la sociedad misma. Se diseminan concepciones rivales sobre la superioridad de un pueblo en particular, rechazando la verdad de que la humanidad se encuentra en un viaje com\u00fan en el que todos son protagonistas. Consideren cu\u00e1n radicalmente distinta es esa concepci\u00f3n fragmentada de la identidad humana de la que se deriva del reconocimiento de la unicidad de la humanidad. Bajo esta perspectiva, la diversidad que caracteriza a la familia humana, lejos de contradecir su unicidad, le aporta riqueza. La unidad, en su expresi\u00f3n bah\u00e1\u2019\u00ed, contiene el concepto esencial de diversidad, distingui\u00e9ndola de la uniformidad. Es mediante el amor hacia todas las personas, y subordinando lealtades menores a los mejores intereses de la humanidad, como puede lograrse la unidad del mundo y como alcanzan su m\u00e1xima plenitud las infinitas expresiones de la diversidad humana.<\/p>\n<p>8. La tarea de la religi\u00f3n es promover la unidad, armonizando los elementos dispares y cultivando en todos los corazones un amor desinteresado por la humanidad. Los l\u00edderes religiosos tienen a su alcance grandes posibilidades de propiciar la camarader\u00eda y la concordia, pero estos mismos l\u00edderes pueden asimismo incitar a la violencia utilizando su influencia para avivar el fuego del fanatismo y del prejuicio. Escribiendo sobre la religi\u00f3n, las palabras de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h son enf\u00e1ticas: \u00ab[&#8230;] no la convirt\u00e1is\u00bb, advierte, \u00aben la causa de lucha y discordia\u00bb. La paz, para \u00abtodos los que habitan en la tierra\u00bb, es uno de \u00ablos principios y ordenanzas de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>9. Un coraz\u00f3n que haya abrazado el amor por toda la humanidad se sentir\u00e1 ciertamente afligido ante el sufrimiento que tantos padecen a causa de la desuni\u00f3n. Pero los amigos de Dios no pueden aislarse de la creciente confusi\u00f3n de la sociedad que los rodea; deben tambi\u00e9n guardarse de verse enredados en sus disputas o incidir en sus m\u00e9todos conflictivos. Por m\u00e1s sombr\u00edas que parezcan las condiciones en cualquier momento determinado, por m\u00e1s l\u00f3bregas que sean las perspectivas inmediatas de lograr la unidad, no hay motivo para el desaliento. La penosa situaci\u00f3n del mundo no puede sino estimularnos a redoblar nuestro compromiso con la acci\u00f3n constructiva. \u00abEstos no son d\u00edas de prosperidad y triunfo\u00bb, nos advierte Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h. \u00abLa humanidad entera est\u00e1 en las garras de m\u00faltiples males. Esfu\u00e9rzate, entonces, por salvarle la vida con la saludable medicina que ha preparado la todopoderosa mano del M\u00e9dico infalible\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>10. El establecimiento de la paz es un deber al que est\u00e1 llamado todo el g\u00e9nero humano. La responsabilidad que tienen los bah\u00e1\u2019\u00eds de ayudar a ese proceso evolucionar\u00e1 con el tiempo, pero jam\u00e1s han sido meros espectadores, sino que contribuyen con su parte a la actuaci\u00f3n de las fuerzas que conducen a la humanidad hacia la unidad. Se les requiere que sean como levadura para el mundo. Consideren las palabras de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h:<br \/>\nOcupaos en la promoci\u00f3n del bienestar y la tranquilidad de los hijos de los hombres. Dedicad vuestra mente y voluntad a la educaci\u00f3n de los pueblos y razas de la tierra, para que quiz\u00e1s sean borradas de su faz las disensiones que la dividen, por la fuerza del M\u00e1s Grande Nombre, y todos los seres humanos se conviertan en sostenedores de un Orden \u00fanico y habitantes de una sola Ciudad.<\/p>\n<p>11. \u2018Abdu\u2019l-Bah\u00e1 tambi\u00e9n subray\u00f3 la importancia de la contribuci\u00f3n que los bah\u00e1\u2019\u00eds est\u00e1n llamados a hacer al establecimiento de la paz mundial:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">[&#8230;] la paz debe establecerse primero entre los hombres, hasta que al final conduzca a la paz entre las naciones. Por consiguiente, oh bah\u00e1\u2019\u00eds, esforzaos todo cuanto pod\u00e1is por crear, mediante el poder de la Palabra de Dios, genuino amor, comuni\u00f3n espiritual y lazos perdurables entre las personas. \u00c9sta es vuestra tarea.<\/p>\n<p>12. \u00abLa promesa de la paz mundial\u00bb, el mensaje que dirigimos a los pueblos del mundo en 1985, expon\u00eda la perspectiva bah\u00e1\u2019\u00ed sobre la condici\u00f3n del mundo y los requisitos previos para la paz universal. Tambi\u00e9n ofrec\u00eda la comunidad global bah\u00e1\u2019\u00ed como un modelo de estudio que podr\u00eda reforzar la esperanza de la posibilidad de unir a la raza humana. En los a\u00f1os que han transcurrido desde entonces, los seguidores de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h han estado refinando pacientemente ese modelo y colaborando con otras personas a su alrededor para construir y ampliar un sistema de organizaci\u00f3n social basado en Sus ense\u00f1anzas. Est\u00e1n aprendiendo a cultivar comunidades que encarnen esos requisitos previos para la paz que identificamos en 1985. Fomentan entornos en los que los ni\u00f1os puedan educarse libres de la contaminaci\u00f3n de cualquier tipo de prejuicio racial, nacional o religioso. Defienden la plena igualdad de las mujeres con los hombres en los asuntos de la comunidad. Sus programas educativos, transformadores en sus efectos e inclusivos de los aspectos tanto materiales como espirituales de la vida, acogen a todo el que desee contribuir a la prosperidad de la comunidad. En los primeros indicios de acci\u00f3n social se percibe su deseo de remediar los numerosos males que afligen a la humanidad y de empoderar a cada persona para que se convierta en protagonista de la construcci\u00f3n de un nuevo mundo. Inspir\u00e1ndose en el concepto del Mashriqu\u2019l-Adhk\u00e1r, invitan a sus reuniones devocionales a seguidores de todas las confesiones y de ninguna. Los j\u00f3venes, que sobresalen por su compromiso con una sociedad basada en la paz y la justicia, est\u00e1n atrayendo a sus compa\u00f1eros con ideas afines a la labor de construir comunidades sobre este fundamento. En la instituci\u00f3n de la Asamblea Espiritual Local reside la autoridad espiritual y la capacidad administrativa de gobernar con esp\u00edritu de servicio, resolver conflictos y promover la unidad; el proceso electoral a trav\u00e9s del cual se constituyen las Asambleas es en s\u00ed mismo una expresi\u00f3n de paz, en contraste con el veneno e incluso la violencia con que a menudo van acompa\u00f1adas las elecciones en la sociedad en general. Impl\u00edcito en todas estas dimensiones de una comunidad abierta y en expansi\u00f3n est\u00e1 el reconocimiento fundamental de que toda la humanidad es hija de un solo Creador.<\/p>\n<p>13. Los amigos tambi\u00e9n est\u00e1n desarrollando su capacidad de entablar conversaciones con quienes los rodean \u2015independientemente de credo, cultura, clase o etnia\u2015 sobre c\u00f3mo lograr el bienestar espiritual y material mediante la aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las ense\u00f1anzas divinas. Un resultado gratificante de esta creciente capacidad es la mayor habilidad de la comunidad para contribuir de manera significativa a una serie de importantes discursos prevalecientes en la sociedad; en algunos pa\u00edses, los l\u00edderes y pensadores que se afanan por abordar los desaf\u00edos que enfrentan sus sociedades muestran cada vez m\u00e1s estima por las perspectivas que ofrecen los bah\u00e1\u2019\u00eds. Estas contribuciones articulan perspectivas derivadas de la Revelaci\u00f3n de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h, se basan en la experiencia generada por los creyentes en todo el mundo, y tienen por objeto elevar la discusi\u00f3n por encima de la acritud y la controversia que tan a menudo impiden el progreso de los discursos de la sociedad. A\u00fan m\u00e1s, las ideas y l\u00edneas de razonamiento promovidas por los bah\u00e1\u2019\u00eds est\u00e1n reforzadas por su pr\u00e1ctica de la consulta. Sensibilizados a la importancia de la armon\u00eda y la infructuosidad de los conflictos, los seguidores de Bah\u00e1\u2019u\u2019ll\u00e1h procuran cultivar las condiciones m\u00e1s propicias para la creaci\u00f3n de unidad en cualquier entorno. Nos alienta ver que los creyentes est\u00e1n ampliando sus esfuerzos por participar en los discursos de la sociedad, especialmente aquellos que, en su capacidad profesional, pueden contribuir a discursos que est\u00e1n directamente relacionados con la paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*<\/p>\n<p>14. Para los bah\u00e1\u2019\u00eds, la consecuci\u00f3n de la paz no es simplemente una aspiraci\u00f3n con la que simpatizan o un objetivo complementario a sus otros prop\u00f3sitos, sino que ha sido siempre una preocupaci\u00f3n central. En una segunda tabla de \u2018Abdu\u2019l-Bah\u00e1 dirigida a la Organizaci\u00f3n Central para una Paz Perdurable de La Haya, afirm\u00f3 que \u00abnuestro deseo de paz no deriva \u00fanicamente del intelecto: es una cuesti\u00f3n de creencia religiosa y uno de los fundamentos eternos de la Fe de Dios\u00bb. Observ\u00f3 que para que la paz se hiciera realidad en el mundo no era suficiente con informar a la gente sobre los horrores de la guerra:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy en d\u00eda los beneficios de la paz universal son reconocidos entre la gente, y de la misma manera los efectos da\u00f1inos de la guerra son claros y manifiestos para todos. Pero en este asunto, el conocimiento por s\u00ed solo est\u00e1 lejos de ser suficiente: se necesita un poder de implementaci\u00f3n para establecerla en todo el mundo.<\/p>\n<p>15. \u00abCreemos firmemente\u00bb, continu\u00f3, \u00abque el poder de implementaci\u00f3n de este gran empe\u00f1o es la influencia penetrante de la Palabra de Dios y las confirmaciones del Esp\u00edritu Santo\u00bb.<\/p>\n<p>16. Ciertamente, pues, nadie que sea consciente de la condici\u00f3n del mundo puede abstenerse de ofrecer su m\u00e1ximo apoyo a este esfuerzo y perseguir esas confirmaciones, confirmaciones por las que nosotros tambi\u00e9n suplicamos encarecidamente, en su nombre, ante el Umbral Sagrado. Amados amigos: los abnegados esfuerzos que ustedes y sus colaboradores con ideas afines est\u00e1n haciendo por construir comunidades fundadas en principios espirituales, por aplicar esos principios para el mejoramiento de sus sociedades, y por ofrecer las reflexiones resultantes, son las maneras m\u00e1s seguras en que pueden acelerar el cumplimiento de la promesa de paz mundial.<\/p>\n<p>[firmado] La Casa Universal de Justicia<\/p>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>18 de enero de 2019 A los bah\u00e1\u2019\u00eds del mundo Muy queridos amigos: 1. 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